FORES DE BACH: ¿HAY PARA HOMBRES?

Es probable que tanto varones como mujeres transitemos todo el abanico posible de emociones por igual, sin embargo, la experiencia emocional esta relacionada y directamente influida por los paradigmas y cuestiones del género. Así la misma emoción en unos y otras, será “disparada” por cuestiones diferentes y sentida y expresada de manera distinta.

Desde el punto de vista de género, los varones fuimos educados para no sentir, reprimir y esconder nuestras emociones: “Portate como un hombre y no llores”. Los hombres deben mostrarse fuertes y cualquier atisbo de blandura, ternura, vulnerabilidad, temor, es percibido como femenino: “no mariconees”, “los hombres de verdad no tienen miedo”. Pareciera que a los varones se nos permiten solo algunas emociones: por ejemplo, el enojo, puesto que nos permite mostrar toda la fortaleza, supuesto atributo exclusivo de lo masculino.
Al margen de que acordemos o no con estos mandatos, estos nos juegan y al igual que el agua para los peces es el medio donde nadamos y del cual nos cuesta dar cuenta.
El trabajo sobre uno mismo, desde esta perspectiva, nos permite tomar consciencia y “salir del agua” y observar su naturaleza, pudiendo ver nuestras actitudes y emociones. Así los hombres descubrimos que trabajamos denodadamente tratando de alcanzar ese ideal de fortaleza, de solvencia, de provisión ilimitada descuidando en ese empeño nuestra salud, necesidad de descanso, esparcimiento, etc.; nos ponemos “duros como un roble”; es en estos casos donde la esencia floral “Oak” vine a ayudarnos a restablecer la armonía recordándonos que tenemos límites, que necesitamos descansar, alimentarnos adecuadamente, divertirnos.
Los hombres, se dice, aportan estructura y firmeza y así nos ponemos rígidos e inflexibles, actitudes mentales que vemos reflejadas en el cuerpo, en contracturas, dolores de espalda, etc., es aquí donde Rock Water nos aporta flexibilidad y fluidez.
Mostramos toda nuestra furia como manera de afirmarnos y después sufrimos la toxicidad de esta emoción y quedamos expuestas al daño que ocasionamos, en estos casos Cherry Plum nos ayuda a equilibrarnos y a recordarnos que podemos resolver los conflictos de maneras pacíficas.
Aunque lo reprimamos o neguemos los varones también tememos y así tratando de desconectarnos de ese sentimiento “tan poco digno” sufrimos en silencio inestabilidad, irritabilidad, acides de estomago, gastritis; Mimulus y Aspen nos ayudan a comprender nuestros temores y enfrentar los desafíos con alegría y coraje.
Otras veces los varones nos sentimos tan descalificados o desvalorizados, que parece que nos avergonzamos de nosotros mismos, es en estos casos donde Crab Apple viene a ayudarnos a recuperar el sentido de la dignidad.
O a veces preferimos soñar con un futuro ideal y nos desconectamos del presente es en esos momentos donde Clematis nos ayuda a conectarnos y estar plenamente despiertos en el presente.
Y si siguiéramos indagando descubriríamos que los varones vivimos conscientemente o no, todo el abanico de emociones, ya que ellas son inherentes a la especie humana y no al género; por tanto haciéndolas conscientes, aprendiendo de sus mensajes es como nos volvemos más íntegros, más completos, reales y fieles a nosotros mismos, pudiendo liderar y diseñar la vida que queremos vivir, dando y recibiendo en perfecta armonía con nuestro entorno, haciendo de la agresividad un combustible para el logro y no para la violencia, compitiendo para descubrir nuestros limites y fortalezas y no para ganarle a nadie o ser más que otro, y así también nos encontramos con otros para cooperar y construir medios mejores para nuestra comunidad, abriéndonos a nuestra sensibilidad que nos permite amar y ser amados.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Te invito a dejar tus comentarios...