UNA CULTURA PARA LA PAZRespiras, eres consciente, tienes la facultad de saber, de vivir, de existir. Es tu mayor fortaleza. No hay mayor sabiduría que esa. Entonces, acepta la sencillez, acepta la alegría en tu vida. Has de entender lo que significa dar cada día un paso para acercarte al corazón, a la vida misma, para ser un verdadero discípulo del aliento. De ese aliento que no llega de dos en dos o de tres en tres sino uno cada vez; el verdadero arte reside en poder ir a tu interior, disfrutar de cada aliento y comprender lo que eso significa.
Acepta la vida, no la juzgues. Decir esto es fácil, pero es una de las cosas más difíciles de hacer. Sería más sencillo levantar a pulso la casa donde vives y cambiarla de sitio que dejar de juzgar. Así que no pienses que hablo de cosas agradables y sencillas, porque no es así. Parecen simples, pero seguramente sería más fácil hacer flotar un país entero que dejar las críticas a un lado. No naciste con esas críticas, son algo que has adquirido después. Déshazte de ellas, no las necesitas. Ni tampoco al mundo le hacen ninguna falta. ¿Te das cuenta de cuánto mejoraría este mundo si todos dejáramos de juzgar? ¿Quieres disfrutar de verdad? Entonces, despierta, mira a tu alrededor, respira, siente el silencio, siente ese sentimiento dentro de ti. De eso se trata, no de juzgar.
En la vida hay muchas distracciones, muchos caminos, cientos y miles de ellos. Si no tienes un destino, todos son válidos. Pero si tienes un lugar en especial al que quieres ir, el único camino posible es el que te lleve allí. Muchas veces no estamos seguros de lo que queremos en la vida. No estamos claros respecto a la posibilidad. Abrimos la ventana y vemos todo lo que hay fuera: "Eso es curioso... Aquello es interesante... Me gustaría tener eso... Me gustaría que esto fuera de esta manera o de esta otra...". Desde que nuestra cabeza se posa en la almohada hasta que se despega de ella, algo queda olvidado. ¿Quién soy? ¿Qué es esta vida? ¿Qué es esta existencia? ¿De qué trata todo esto? Mucha gente comienza con buen pie: "Esta vida es muy valiosa, maravillosa, increíble". Luego salen, yo también me incluyo, y se meten en explicaciones. Todos tenemos nuestros asuntos y nuestros problemas. ¿Cómo podemos decir lo que significa que el aliento entre en este cuerpo, trayendo el regalo de vida? Que ocurra algo tan simple, tan fantástico, tan increíble, que todos los seres humanos sobre la faz de la tierra sean tocados por su magia. La magia de este aliento que entra, la magia de la vida según se manifiesta, según danza cada día.
Los seres humanos tratan de agarrarse a todo lo que pueden, sin darse cuenta de aquello a lo que se deberían aferrar. Un ejemplo perfecto sería el de un barco que ha comenzado a hundirse. Cuando te das cuenta de que el barco se hunde, te agarras a lo que puedes. Pero no te sujetes al barco porque te arrastrará con él. Si te aferras a algo que no flota, tú también te hundirás. Eso es lo que ocurre cada día en nuestras vidas cuando no podemos distinguir la naturaleza de las cosas que nos rodean. Pero un día sucede algo totalmente diferente. Nos llega un mensaje que dice: "Vive en paz". ¿Qué significa vivir en paz? Eso es lo que tenemos que entender. Sí, están las dudas. Están todas esas cosas. Pero ninguna de ellas es el recipiente al que entra el regalo del aliento. La vida no trata de mis problemas. Trata de mi necesidad de sentirme lleno, de la necesidad de saciar mi sed. Esto es lo que quiero más que ninguna otra cosa. Mi necesidad más básica es llenar lo que mi corazón quiere que se llene en mi vida, y no sólo una vez, sino una tras otra. Necesito eso cada día. Lo necesito tanto como sea posible. La cuestión que surge siempre: "No tengo suficiente tiempo. Tengo muchas responsabilidades". No tienes que renunciar ni siquiera a una de ellas. Hagas lo que hagas y seas lo que seas, puedes seguir sintiendo paz. Vivimos en un mundo en el que podemos hacer muchas cosas. Estamos en una sociedad multiprocesador. Queremos hacer todo lo que podamos. Pero eso no significa que tengamos claro qué es lo que realmente queremos hacer. Necesitamos claridad sobre lo que queremos fundamentalmente en la vida.
¿Cuánta gratitud siento por estar vivo? ¿Cómo tengo de claro que para mí lo más importante es que este aliento entró en mí y pude reconocerlo? Incluso uno solo. Siente ese sentimiento en cada respiración según se manifiesta. Es el sentimiento de la paz.
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Nota Cedida por Sitio Claridad, Juan Angel Moliterni
muchisimas gracias por ser un canal de luz
ResponderEliminarfelicitaciones por tu blog
con amor,la Diosa y sus diosas
Estimado Gonzalo , es muy lindo descubrir que hay alguien que brinda por la Vida , que comparte la experiencia y esparce como petalos desde el corazon el amor a la luz de la cociencia...
ResponderEliminarFelicitaciones..!!!!
Patricia Maria Gimenez
www.vidamagnifica.com.ar/blog
Mar del Plata
Querido Gonzalo
ResponderEliminarEs mi deseo compartirle el sentir al entrar a su espacio. La armonia, la paz y el buen gusto del diseño conviven en consonacia con el contenido, hace de su blog un hermoso remanso en donde descansar. Lo felicito con todo mi corazon ! y gracias por crear y compartir un lugar en donde fluye su ser y se abraza con el de todos nosotros.
Afectuosos Saludos
Leandro Bernuez
Muchas Gracias por vuestros comentarios, son un verdadero aliciente para continuar trabajando y me confirman que del otro lado hay quien lee y disfruta lo que con humildad y dignidad ofrezco.
ResponderEliminarAfectuosos Saludos